Este domingo, 1 de diciembre, se cumplieron 105 años desde que propietarios y arrendatarios de fincas plataneras de Tenerife decidieran unirse para defender los intereses canarios frente al monopolio británico en la producción y exportación de plátanos. Así nació el Sindicato Agrícola del Norte de Tenerife, una asociación que acabaría siendo lo que hoy es la sociedad agraria de transformación FAST.

Ya en el siglo XVII se embarcaban plátanos desde Canarias hacia la Península. La fruta se transportaba en cajas y barriles transformada en conserva; el producto ofrecía el aspecto de una masa oscura a la que se conocía como “conserva canaria”, bastante apreciada en la Península.

En el siglo XIX, la expansión colonial británica convirtió a los principales puertos canarios (Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife) en lugares estratégicos en las rutas de la flota colonial hacia Nigeria, Sierra Leona o Ciudad del Cabo.

A comienzos del siglo XX, el estallido de la Primera Guerra Mundial alteró los flujos de las exportaciones.

Hubo un gran descenso de envíos a la Europa continental, especialmente a Alemania, y el mercado británico se vio colapsado por la recepción de plátanos de las Islas y de bananas de América. Ante esta situación, los plataneros canarios decidieron multiplicar sus envíos a la Península, aunque sin demasiado éxito.

Es entonces cuando propietarios y exportadores solicitaron la creación de un sindicato, petición que desembocaría en la creación del Sindicato Agrícola del Norte de Tenerife (SANT) en 1914. Esta asociación, según sus Estatutos, tenía entre sus fines la adquisición de abonos, plantas, semillas, animales y demás elementos de la producción agrícola; la venta y exportación de los productos de cultivo; y la construcción y aplicación de las obras propias de la agricultura e industrias derivadas o auxiliares.

Años más tarde, en 1946, la SANT crearía la primera Cooperativa agrícola junto a la Unión de Cosecheros y la FAST, creada ésta en 1937 e integrada por los socios de las otras dos entidades.

Tras las vicisitudes, cambios, avances y obstáculos superados en décadas posteriores, SAT FAST sigue siendo hoy referente en el sector platanero de Canarias gracias a su constante apuesta por la innovación, la diversificación y la calidad.

En la actualidad, el subsector platanero en Canarias es reconocido en todo el mundo y el plátano de Canarias, uno de los alimentos más representativos del Archipiélago. Y, aunque La FAST es conocida, sobre todo, como productora y distribuidora del plátano (en el último año agrícola se recogieron unos 21 millones de kilos de este fruto amarillo rico en fibra, vitamina C y potasio), no es el único fruto que cultiva.

En su apuesta por la diversificación, la FAST reúne hoy alrededor de 115 frutas y hortalizas diferentes, de las que más de 70 se cultivan en las Islas. Entre ellas, batatas, calabazas, cebollas, piñas tropicales, aguacates, papas, mangos y papayas.

Asimismo, desde su creación, la entidad ha desarrollado un fuerte carácter social, trabajando, también, por la mejora de las condiciones de vida y la formación de sus empleados.

Además, a través de diferentes convenios, colabora en la inserción sociolaboral de personas con dificultades para entrar en el mundo laboral con distintas organizaciones o empresas del tercer sector, como Funcasor, Sinpromi o la Cruz Roja.

En ese sentido, nuestro mayor reto es continuar afianzando nuestro liderazgo en el sector, no solo como empresa productora, también como entidad responsable socialmente y con su entorno.